Posts filed under ‘Rol’

Crónicas de un Dungeon Master

Empecé a jugar a los juegos de rol cuando tenía 10 años. ¡Qué recuerdos tengo de esas partidas! Jugábamos a un juego mezcla de uno que creo que se llamaba la cueva del goblin y reglas caseras que nos habíamos inventado nosotros. ¿Nosotros? Realmente yo no había hecho nada… Mi hermana y un vecino habían montado todo y me dijeron que si quería jugar y, obviamente, me apunté enseguida.

Era un mundo del cuál no entendía absolutamente nada, las reglas eran sencillas pero aún así se me hacía difícil. Pero nada de esto hacía que el juego no fuese divertido para mí, me dejaba guiar e intentaba hacer las cosas lo mejor posible. Como bien os imagináis las liaba muchísimo… Me acuerdo que mi personaje era un hombre lobo llamado Mariano (sí, Mariano…), el pobre Mariano no hacía más que meter en líos a sus compañeros de grupo lo que ocasionó varios intentos de asesinato hacia su persona… Nada grave puesto que la Master era mi hermana y siempre solía salvar a su hermanito ^_^ .

Nuestros mapas eran muy cutres, recuerdo que todos eran más o menos iguales. El mapa consistía en dos zonas divididas por un río de lava o ácido y para cruzar al otro lado sólo había un puente. Dicho puente tenía un portón en el cuál había que meter un número determinado de llaves que debías encontrar a lo largo de tus aventuras en montañas, bosques, templos… Una vez que tenías en tu poder todas las llaves conseguías abrir el portón y te encontrabas por fin al otro lado del mapa. Era todo muy similar y ahora debías encontrar las llaves para abrir el portón que te permitiría entrar en el castillo del malo malísimo y combatir contra él.

No teníamos una trasfondo profundo, realmente eramos simples aventureros que viajaban por el mundo superando los desafíos que se nos ponían delante. ¿Por qué teníamos que derrotar al habitante del castillo? Si realmente lo sabíamos no lo recuerdo… Lo importante era interpretar a ese hombre lobo que tenía tantas ansias de aventuras, aunque pecase de mal compañero jejeje.

Cuando cumplí los 13 años la situación había cambiado. Mi hermana había dejado de dirigir y yo y mis amigos estábamos muy viciados al Baldur’s Gate. Estuvimos mirando de hacer unas partidas de rol y comencé a dirigirles jugando al juego al que había estado jugando tanto tiempo. La partida fue corta, apenas 3 meses. La jugábamos durante las clases y lo pasamos realmente bien. (Aunque ese curso las notas no fueron demasiado bien… xD). Una vez terminada esa partido tuvimos ganas de más, ya eramos más mayores y nos dábamos cuenta de la gran cantidad de errores que tenía el sistema de juego que usábamos. Después de mucho investigar (nos costó mucho debido a que de aquella no teníamos apenas tiendas que vendiesen material de rol), decidimos comenzar una partida de AD&D segunda edición. ¿Por qué este juego? El Baldur’s Gate nos había gustado demasiado, así que la elección estuvo muy clara.

Cómo era el que más experiencia tenía en el mundo del rol fui el elegido para ser Master. No lo hacía bien, pero daba lo mejor de mí mismo y los jugadores estaba demasiado emocionados como para ver los múltiples errores que cometía. Aquí viene una larga etapa de partidas que duró unos dos años. Todo iba bien, íbamos comprando cada vez más material y comenzamos lo que ahora se ha convertido en una gran colección de dados. Pero nos encontramos con un problema, comenzó el cambio de edición y nos compramos varios libros que no conseguíamos usar. Más bien era la ignorancia de no saber que eran distintas ediciones…

El grupo había crecido mucho, en ese momento eramos unos 9 jugadores. ¿Y cómo hacía para dirigir a tanta gente? Eran partidas algo cutres, lo único que había era un combate tras otro sin mucha historia por el medio pero… al haber tanta gente había muchísimo juego en la relación entre personajes lo cual daba lugar a momentos muy divertidos. ¿Quién no recuerda aquellas momentos? El paladín dejando morir ahogados a dos de sus compañeros por que anteriormente ellos lo habían dejado tirado, el semiorco jugando al fútbol con el enano usando como balón la cabeza del recientemente fallecido guerrero psíquico…

Estuvimos jugando durante casi 5 años, muchos jugadores pasaron por esas partidas. Algunos nunca volvieron y otros llegaron y nunca se marcharon. Conocí a mucha gente durante esa temporada, gente de la que no me olvidaré. Pero con el tiempo todos comenzamos a estar ya un poco hartos del juego, el sistema ya no nos gustaba tanto y además cada vez me era más difícil dirigirles puesto que ya teníamos muy dominado el sistema y era muy difícil mantener un equilibrio. Todo esto dio como resultado un parón, estuvimos mucho tiempo sin jugar. De hecho volvimos a jugar con la venida de la nueva edición de D&D, la 4.0.

Pero el grupo ya se había roto, a algunos de los jugadores no los habíamos vuelto a ver… Decidimos formar un nuevo grupo más reducido para así poder adaptarnos bien a la nueva edición. Pero, más deprisa de lo esperado, se abrió un abismo entre los jugadores. Algunos se adaptaron muy deprisa a la nueva edición mientras que los demás se quedaban atrás. Esto llevó a algunos problemas, nada grave por supuesto. Pero esto sumado a la gran cantidad de compromisos que tenían los jugadores ocasionó un nuevo parón. Que sepáis que el gran impedimento para jugar al rol no son las novias/novios (yo tuve dos novias a las que metí en el juego sin problemas), el gran problema es el trabajo. Una vez que se empieza a trabajar se acaba mucho el tiempo de rol.

Durante un año dejé el tema, simplemente no me preocupé. Pero al pasar el tiempo volvió a picarme el gusanillo y volví a montar un grupo. Pero quería evitar todos los problemas anteriores, mis anteriores jugadores ya estaban algo hartos de mi forma de dirigir. Así que decidí buscar jugadores nuevos, jugadores con muchas ganas de jugar. Con aquellas ganas que teníamos nosotros al principio, esas ganas que nos unieron a todos durante tantos años. Ahora mismo estoy dirigiendo a un nuevo grupo, la mayoría es la primera vez que juegan al rol. Al dirigirles no puedo evitar recordar aquellas primeras partidas que jugábamos Lucía, Yago, Diz, Villol, Rubén, Padín, Krisko, Ricardo y yo.

Hace ya casi 10 años. Quizás un día volvamos a reunirnos todos para echar una partida de nostálgicos. Todos hemos cambiado y el sistema ha cambiado. Pero seguro que el grupo seguiría siendo el mismo que era, con aquel “amor” característico que tenían entre ellos… sería bueno volver a verlo.

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30 mayo, 2010 at 8:49 pm 3 comentarios

Nuevas Formas de Druida Feral (Elfos de la Noche)

Me gustan pero… teniendo en cuenta que mi pelo es verde…  ¿Cuales me tocarán?

ss2

ss4

Ahi os las dejo

4 junio, 2009 at 10:00 pm 4 comentarios

¿Zombies?

Los zombies avanzaban lentamente, sus cuerpos estaban putrefactos, alguno de ellos tenía la mandíbula desgarrada y el olor que despedían era nauseabundo. Glombel fue el primero en atacar, descargó su martillo de guerra contra la pútrida criatura y aunque su golpe hubiese tumbado a la mayoría de criaturas de los reinos el zombie solamente gruñó y retrocedió unos pasos debido al impacto, no contento con el resultado Glombel volvió a intentar golpear a la criatura pero ésta levantó el brazo e intentó aporrear al enano, pero Glombel; ya curtido en muchas batallas, había intuido el ataque y se apartó a un lado para esquivar el golpe e inmediatamente después golpeo la mano de la criatura aplastándosela contra el suelo. El zombie retrocedió y el brazo se desprendió de la carne y quedó en el suelo debajo del impresionante martillo de guerra enano, antes de que el muerto viviente pudiese intentar atacar con lo que quedaba de su cuerpo el enano volvió a coger su pesado martillo y lo descargó contra la cabeza del no muerto. Un crujido informó al enano de que el zombie no se levantaría más, los sesos brotando de la cabeza aseguraron esto. Anem esperó a que uno de los zombies se acercara y cuando lo tuvo suficientemente cerca cargó contra él y lo empujó con el escudo, la criatura voló un par de metros y cayó encima de otros dos que se acercaban, pero justo después de recuperarse de la carga un zombie trató de agarrar a Anem y morderlo, lo único que pudo morder el zombie fue el filo del hacha que el enano descargó hábilmente sobre la nauseabunda boca del muerto. Alysan corrió hacia los zombies que permanecían en el suelo tras la maniobra de Anem y descargó un golpetazo con su cayado, la fuerza del impacto destrozó la débil columna vertebral de una de las criaturas que trató de moverse hacia la elfa, Alysan aplastó su cabeza de un pisotón y justo en ese momento un zombie la aferró con fuerza y sus dientes se acercaron peligrosamente al cuello de la druida, ésta se tiró de espaldas y colocó un pie en la entrepierna del muerto y aprovechando la velocidad de la maniobra catapultó al confundido zombie por los aires, para su desgracia cayó demasiado cerca de Glombel, que aplastó su cabeza contra el suelo con el poderoso martillo e inmediatamente después aplastaba la cadera del no muerto que se le acercaba de frente. Se escuchó un impacto seco, uno de los zombies trató de herir a Anem y sus garras se encontraron con el resistente escudo, el guerrero seccionó ambas piernas y continuó el movimiento girando sobre si mismo y remató el torso antes de que tocase el suelo. La elfa golpeó lateralmente con su bastón con tal fuerza que la cabeza del zombie salió despedida varios metros, antes de volver a ponerse en posición la elfa cayó al suelo con una criatura detrás que trataba de arrancarle el cuello, nada podría hacer la druida para evitar el ataque pero dejó de notar el peso del zombie y rodó sobre si misma inmediatamente, alcanzó a ver a la criatura siendo levantada por los dos enanos, el zombie se agitaba violentamente pero no podía soltarse del firme agarre de los hermanos, la tumbaron en el suelo y pisaron su pecho antes de tirar con fuerza y arrancarle ambos brazos, el descerebrado no muerto trató de levantarse antes de que Glombel agarrase firmemente el martillo y golpease la mandíbula del enemigo.

Tras recuperarse de la excitación del combate salieron corriendo del lugar antes de que más zombies se unieran a sus caídos compañeros.

_ Creo que ahora ya sabemos el porqué de que la ciudad esté desierta –comentó Alysan mientras corrían por una calle en dirección al centro del pueblo-.

_ Es todo muy extraño –dijo Anem-, nunca hubo ataques de este tipo de criaturas por Turmish…

_ ¡Allí! ¡Fijaos! –gritó Glombel señalando el fondo de una de las bocacalles, todos miraron y vieron como al fondo se estaba librando un combate entre unos esqueletos y unos débiles soldados armados con lanzas.

Al grito de Moradin, su dios, los enanos cargaron ferozmente con las armas en alto; los esqueletos clavaron su oxidada espada en la garganta de uno de los horrorizados guardias y se disponían a hacer lo mismo con el otro pero el martillo de Glombel llegó antes. El impacto destrozó al esqueleto, que se convirtió en una nube de polvo, pero un ataque como este dejó indefenso a Glombel y el otro esqueleto bajó su espada directamente a la cabeza del enano. Si el esqueleto tuviera algo de raciocinio  hubiese entendido que el que el enano estuviese sonriendo mientras la espada bajaba no era una buena señal, sólo lo entendió cuando el escudo de Anem bloqueó el espadazo y un hachazo le partió a la mitad el polvoriento cráneo. Alysan se unió a ellos y se agachó a comprobar el estado del soldado, la sangre inundaba el suelo, ya era tarde para él. El otro soldado había soltado la lanza y estaba temblando sentado en el suelo, los tres compañeros se acercaron con cautela.

21 mayo, 2009 at 12:07 am 2 comentarios

Los Hermanos Rocaescudo

_ ¡Alysan, arranca! –El grito del enano retumbó en todo Faerun, la elfa; que se había parado a examinar unas huellas en el camino lo miró enojada-.

_ ¡Ya me darás las gracias cuando evite una emboscada de bandidos! –Contestó Alysan muy orgullosa de su labor-. ¿Acaso no recuerdas aquella noche?

_ ¡Bah! –dijo otro enano que iba más atrás-. Esas cositas nos amenizan el viaje, siempre es divertido clavar el hacha en un pielverde.

_ Bien dicho hermano –dijo Glombel alzando su martillo de guerra-. Estas elfas de ahora ya no son lo que eran… ¡La plaga de conjuros ha logrado cambiar hasta a los orejas picudas!

_ Lo que sería imposible es que algo pudiera cambiar el carácter de los enanos… -dijo Alysan con un guiño, Glombel y Anem echaron una carcajada y continuaron caminando-.

La luz iba apagándose a medida que caminaban, pronto caería la noche y el extraño grupo todavía caminaba con prisa pues esperaban no tener que volver a dormir al aire libre. La elfa, siempre inquieta, caminaba tanto delante como detrás, vigilaba la retaguardia, vigilaba el frente… Anem y Glombel se tomaban esto con mucho humor, pues a diferencia de Alysan ellos adoraban las “distracciones” de las pequeñas e inútiles criaturas de Toril. La noche se les echó encima y la druida buscó un buen lugar para pasar la noche, pronto estaban junto a un puñado de rocas que les servia de cobijo. Siguiendo el típico turno de guardias la noche fue pasando lentamente, cuando fue el turno de Alysan observó a los enanos que dormían plácidamente incluso sobre el duro suelo pedregoso, pero poco a poco comenzaron a inquietarse… Una luz azul comenzó a brotar de unas cicatrices que ambos tenían y a medida que la luz se intensificaba los dos enanos comenzaban a moverse inquietos… Glombel comenzó a gritar ¡Padre! ¡Padre! y Anem tensaba los músculos cada vez más… La elfa comenzó a susurrar unas palabras tranquilizadoras en élfico y los enanos se fueron calmando poco a poco… Aunque los enanos desconocían esto para Alysan era un hecho que ocurría con bastante frecuencia, aunque habían pasado casi 20 años de aquel suceso los hermanos Rocaescudo aún tenían traumas mentales, además de la llamativa cicatriz que cada uno tenía en un brazo. El sol comenzó a asomar por el horizonte y Alysan despertó a sus compañeros para continuar el viaje hacia Xorhun, una pequeña ciudad en la que pararían a descansar ya que llevaban varias semanas huyendo del cercano infraabismo del cual numerosas criaturas atacaban sus alrededores casi a diario.

La ciudad comenzó a divisarse a lo lejos y todos sintieron un gran alivio, habían sido demasiado largos los días anteriores y necesitaban un buen descanso y aunque el pueblo estaba invadido por una niebla intensa ninguno de los tres perdió el entusiasmo de haber llegado por fin allí. Pero este sentimiento se fue apagando lentamente al acercarse a las puertas de la pequeña ciudad, ya que al llegar se encontraron con todas las calles desiertas y un ambiente tétrico preocupante, buscaron la posada y al llegar la encontraron en ruinas.

_ ¿Qué demonios ocurre en este pueblucho? –preguntó Glombel enojado-.

_ Todo esto no me gusta nada –dijo Alysan claramente preocupada-. Deberíamos buscar a los que estén al mando y quizás podamos obtener alguna respuesta.

_ Creo que los que están al mando ahora son estos… -dijo lentamente Anem mientras sacaba su hacha y preparaba el escudo mientras miraba como unos seis o siete zombies comenzaban a acercarse muy despacio-

_ ¿Zombies? –Preguntó Alysan cogiendo su bastón-.

_ No tenemos tiempo para respuestas –dijo Glombel- ¡Defendeos!

18 mayo, 2009 at 3:27 pm 4 comentarios

Druida Tanque

druid_bear_form

A mi me hizo gracia xD

10 mayo, 2009 at 8:59 pm Deja un comentario

Chocolate Rain

Paseando por el youtube lo volví a a encontrar y os lo enseño para los que no lo conocían

Dedicado a Zz

23 marzo, 2009 at 1:06 am 1 comentario

Chiste

chiste-batman-jocker3

22 febrero, 2009 at 8:14 pm 3 comentarios

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